
Nota Importante: El siguiente artículo es el primero de una serie, que irá complementando gradualmente esta guía. A medida que vayamos agregando detalle con los nuevos artículos, iremos enlazándolos desde aquí, con el fin de llegar poco a poco a tener una guía completa y comprensiva.
El mundo de los juegos de rol es tan vasto y diverso como los universos que ayuda a crear. Desde exploraciones épicas de fantasía hasta intrigas políticas en mundos distópicos. Hay miles de juegos, que abarcan todos los géneros de la literatura y apelan a todo tipo de gustos.
Sin embargo, esta riqueza también puede ser abrumadora. No todos los juegos de rol son iguales: algunos son complejos, otros ligeros; algunos muy narrativos, otros centrados en tácticas o gestión de recursos. En general pueden variar mucho en tono, reglas y estilo, y aunque los jugadores de rol podamos parecer un grupo más o menos homogéneo, casi todos tenemos unos juegos que nos gustan, y otros que simplemente no resuenan con nosotros.
Sin una guía clara, muchas personas se sienten perdidas o caen en el error de pensar que “solo existe Dungeons & Dragons”, o que hay una única forma “correcta” de jugar. Esto puede llevar a frustraciones, malas experiencias o incluso a abandonar el hobby prematuramente.
En este artículo, y los próximos, estaré detallando algunos consejos para ayudarte a descubrir qué tipo de experiencia buscas tú y ofrecerte caminos concretos para llegar a ella. No hay una única respuesta correcta, pero sí muchas que pueden ser perfectas para ti.
¿Estás preparado(a)? Comencemos…
Criterios a Tener en Cuenta
Lo primero que tienes que tener en cuenta al seleccionar un juego de rol es cuáles son tus preferencias y, si ya tienes un grupo de juego, también debes tener en cuenta la de ellos. A continuación te daremos algunos de los criterios que vale la pena tener en cuenta, tratando de listarlas en un orden más o menos lógico. Cada uno de estos criterios te ayudará a acotar tu lista de búsqueda hasta que, quizás, llegues al juego de tu elección, o a un puñado de juegos de entre los cuales elegir. Una vez llegues a ese punto, te recomiendo pasar a la sección de criterios de desempate.
Cuestiones Logísticas
Quizás el primer criterio que vale la pena tener en cuenta, más que cualquiera asociado con tus gustos, intereses, preferencias o restricciones, es la facilidad que tengas para acceder a cualquier juego en primer lugar. Decisiones como dónde lo comprarás y cuánto estás dispuesto a pagar por él serán la primera restricción que acotará el universo de los juegos de rol para tus decisiones futuras.
Disponibilidad: En toda hispanoamérica, la forma más directa de acceder a un juego de rol, en su forma física, es a través de una tienda de juegos especializada. Sin embargo, muy probablemente la oferta se encuentre limitada. Por supuesto, hoy en día hay compañías que pueden enviar este tipo de juegos a cualquier parte del planeta, pero esto lógicamente incrementa los costos. Otra opción es comprar las reglas en versión digital, que suele ser mucho más económica que la física, pero que a pesar de varias ventajas propias del medio, claramente no es lo mismo.
Precio: Y hablando de precios, hay toda una gama en lo que respecta a los juegos de rol: Desde los juegos independientes que se consiguen de forma absolutamente gratuita o por muy bajo costo, hasta los gigantes del mercado, que por lo general tienen un alto conteo de páginas y grandes costos de producción. Afortunadamente, y en particular si quieres probar un juego, muchos de los sistemas más comerciales tienen documentos de referencia (O SRD, por sus siglas en inglés), “quickstars” o reglas de prueba que se pueden conseguir de forma gratuita, o al menos mucho más económica que el juego completo.
Idioma: Finalmente, a menos que seas bilingüe, puede ser importante que tengas en cuenta el idioma en el que se encuentra el juego de tu preferencia. Si bien hay una cantidad impresionante de juegos de rol, los juegos en español son apenas un subconjunto, que suele estar reservado para los juegos más populares del mercado y para traducciones no oficiales (Y en algunos casos no del todo legales) creadas por las comunidades; y aunque hay cada vez más juegos maravillosos en países España, Argentina, Chile o México, estos rara vez cruzan la frontera.
(Ver Cómo Escoger tu Juego de Rol, Parte 2: Cuestiones Logísticas)
¿Qué Historia quieres contar?
No todos los juegos de rol están hechos para contar el mismo tipo de historias. Al igual que los libros o las películas, cada juego está diseñado con un enfoque particular en tono, temática, estructura y tipo de experiencia. Así que, antes de pensar en mecánicas, en reglas o en cuestiones logísticas, conviene que te preguntes: ¿Qué clase de historias quiero vivir en la mesa de juego?
Franquicia: Quizás te interese jugar en el mundo de alguna famosa franquicia literaria o cinematográfica, como el MCU, el mundo del Señor de los Anillos, Star Wars, Juego de Tronos, Cosmere o The Witcher, o quizás quieras una experiencia que se asimile a un episodio de Stranger Things, un libro de Harry Potter o un juego de Zelda o Final Fantasy. En ese caso, en muchos casos podrás encontrar un juego oficial asociado a tu franquicia favorita, o un juego independiente, inspirado en ella.
(Ver Cómo Escoger tu Juego de Rol, Parte 3: Franquicias)
Género: Ahora, puede que no quieras jugar dentro de un mundo prefabricado, pero sí te interese jugar dentro de un género particular. Hay una gran cantidad de juegos de fantasía, horror, acción o ciencia ficción; tantos que, si optas por alguno de estos géneros, quizás valdrá la pena que consideres acotar tu búsqueda hacia algo más específico. Por otro lado, no hay tantos juegos de comedia o de drama.
Época: Si explorar un género literario específico no es necesariamente lo que te emociona, quizás te interese más explorar una época específica. Hay muchos juegos ambientados en la época medieval, pero también hay algunos ambientados en la era clásica, e incluso en la prehistoria; así como muchos que te permiten explorar la edad moderna o la contemporánea, e incluso el futuro, aunque quizás allí nuevamente estarás entrando en el terreno de la ciencia ficción.
Personaje: Finalmente, puede que no quieras explorar una época, pero sí te entusiasme la idea de explorar convertirte en otro tipo de criatura. Hay juegos de rol que te permiten ser animales, antropomórficos o no, o monstruos como vampiros, hombres lobo, fantasmas o momias. Juegos que te permiten encarnar dragones, y muchas más.
Ten en cuenta que mientras más te entusiasme el tipo de historias que van a contar, tanto más agradable te resultará el juego, ya que la ambientación marca el tono, los temas y las expectativas. Considera también que este tipo de historias no deben ser sólo de tú agrado, sino también del gusto de todos los participantes de la mesa, y en este caso es posible que requieras hacer negociaciones, y concesiones.
¿Con quién vas a jugar?
Quizás tu elección de juego no esté dictada tanto por el tipo de historia que quieres sino por las características de tu grupo de juego (O, incluso, la falta de él). Si esta es tu principal preocupación, quizás quieras tener en cuenta lo siguiente:
Tamaño: La mayoría de los juegos de rol tradicionales están diseñados para grupos de 4 jugadores o más (El límite superior generalmente está dado más por la capacidad del Máster que por una restricción del sistema). Sin embargo, hay sistemas diseñados para jugar en pareja, o incluso en solitario. De la misma forma, aunque casi todos los sistemas necesitan un Máster, algunos de ellos tienen elementos que hacen que el Máster no sea necesario.
Edad: Otra consideración importante es la edad de tu grupo. Si bien en general los juegos están de rol son apropiados para un público adolescente o adulto, hay juegos especialmente diseñados para jugar con niños, o en familia; e incluso algunos que están diseñados específicamente para adultos.
Experiencia: Finalmente, es importante tener en cuenta el nivel de experticia de tu grupo. Si bien se supone que los juegos de rol están diseñados para que cualquier persona los pueda jugar, claramente hay juegos mucho más sencillos que otros, y eso afectará directamente la curva de aprendizaje, y la experiencia de juego. Por supuesto, en este campo también entran elementos como la existencia de tutoriales y otras herramientas, así como de una comunidad que ayude a los jugadores novatos a aprender.
Finalmente, es probable que quieras tener en cuenta los gustos e intereses de tu grupo, así como sus fobias y límites. Sea cual sea el juego que elijas, es importante que tengas en cuenta su temática, tono y humor, entre otros.
¿Dónde, y por cuánto tiempo?
Ahora, quizás tu elección esté influenciada más por la forma en que se va a jugar, la duración estimada del juego y de su preparación, y las expectativas que se tienen sobre el funcionamiento. Si esta es tu principal prioridad, esta sección es para ti:
Duración: Cuando piensas en un juego de rol, probablemente pienses en campañas largas, de muchas sesiones. Sin embargo, esto no es necesariamente la regla. Hay muchos juegos diseñados específicamente para una sesión, y otros tantos que funcionan mucho mejor para campañas cortas, sin ser especialmente adecuados para un juego largo, diseñados específicamente para cerrar la historia en menos tiempo.
Preparación: Y si el tiempo de juego es importante, el tiempo de preparación también lo es, especialmente para muchos Máster que no tienen la capacidad o el deseo de tomar un largo tiempo preparando una sesión, cada vez hay más juegos de rol “plug and play”, que proveen herramientas de improvisación que le permiten al Máster tener una base que le permita llegar a la sesión con menos preparación.
Ausencias y Rotación: De la misma forma, aunque el juego de rol estándar asume un grupo estable, es posible que en tu grupo en particular se presenten rotaciones y ausencias frecuentes. Si esto es así, probablemente prefieras un juego de estilo OSR o episódico, en el que se puede justificar fácilmente que uno de los personajes se encuentre ausente durante alguna de las sesiones.
Juego Virtual: Finalmente, aunque los juegos de rol fueron diseñados principalmente para ser jugados de forma presencial, hoy en día es cada vez más común el juego virtual. Por supuesto, aunque siempre puedes jugar en el teatro de la mente, herramientas como los generadores de personaje y los tableros virtuales suelen estar más asociados con ciertos juegos que con otros, y si estas son herramientas necesarias para ti, es importante que lo tengas en cuenta.
¿Cuáles son sus preferencias de juego?
Ahora, puede que ya tengas experiencia jugando juegos de rol, y ya tengas tus preferencias frente al estilo de juego que te gusta. Si tu prioridad, más que la historia, es la experiencia de juego, y no tienes preferencias o restricciones frente al espacio, tiempo o características de tus jugadores, quizás lo mejor sea que tomes una posición frente a los siguientes elementos:
Densidad de las reglas: Aunque los juegos de rol más populares tienen uno o más manuales con cientos de páginas de reglas, hay juegos mucho más cortos. Incluso, algunos juegos tienen una sola página de reglas.
Control narrativo: De la misma forma, si bien tradicionalmente la mayor parte del control narrativo ha estado en manos del Máster, los juegos modernos gradualmente han comenzado a darle más poder a los jugadores para definir elementos como el mapa de juego, personajes importantes o elementos clave de la historia.
Historia predefinida vs. narrativa emergente: En esa misma línea, históricamente muchos juegos de rol se han apoyado o bien en aventuras ya escritas, o bien en que el Máster trace la línea de lo que debe ocurrir a lo largo de cada sesión. Sin embargo, en los últimos años han surgido cada vez más juegos narrativos, en los que la historia no está predefinida, sino que va surgiendo naturalmente a partir de la interacción de los jugadores con las reglas de juego, y de los personajes con el escenario.
Jugador vs personaje: Por otro lado, hay juegos en los que los personajes tienen una gran cantidad de habilidades, características y poderes, que les permite lidiar con una gran cantidad de situaciones, y en que los desafíos se presentan más de cara hacia el personaje; mientras otros, por lo general más enfocados en el equipo que en los poderes, requieren que los jugadores sean más creativos encontrando soluciones para cualquier situación.
Reglas o decisiones: La filosofía de diseño de los juegos de rol tiende a variar entre los juegos que tienen reglas claras y detalladas para la mayor parte de situaciones, y aquellos que son mucho más laxos, dejando gran parte de las decisiones sobre los hombros del Máster. Esto último, por supuesto, implica que debe existir una mayor confianza del grupo de juego en las decisiones que este toma.
Énfasis mecánico: Finalmente, hay sistemas que se enfocan en elementos diferentes de la experiencia de juego, como el combate táctico, la interacción social o la investigación. De la misma forma, según la teoría GNS (Que hoy en día no es tan popular como lo fue en algún tiempo), algunos sistemas se enfocan más en la historia, otros en crear una simulación tan detallada como es posible y, por último, otros se enfocan más en la parte lúdica.
Categorías Propias
Ahora, por más que trate de desglosar el universo completo de los juegos de rol, hay un par de categorías que vale la pena tratar por separado… La primera, porque es un universo en si misma; y la segunda, porque no encaja fácilmente en ninguna de las categorías descritas en este artículo. Así que, hagamos zoom sobre estas dos, para revisar sus particularidades:
D&D
Dungeons & Dragons es, sin duda, el juego más popular de la historia, superando con creces a prácticamente cualquier otro juego de rol, con contadas excepciones y sólo en momentos muy específicos de la historia. Prácticamente todos los jugadores de rol conocen a D&D; y de ellos, casi todos comenzaron con D&D. Muchos jugadores incluso se niegan a jugar otra cosa.
Sin embargo, en la jerga popular de los jugadores de rol más experimentados, D&D no es sólo la última versión del juego oficial publicado por Wizards of the Coast, sino que comprende todo un ecosistema de juegos que comparten el mismo ADN, pero que han venido variando y desprendiéndose de una rama central a lo largo de más de 50 años de evolución. Aquí tenemos, por ejemplo:
Ediciones: Si bien la versión 2024 de la 5a edición de D&D es la que actualmente se encuentra vigente y es soportada en publicaciones tanto oficiales como no oficiales, aún se puede acceder más o menos fácilmente a material de ediciones anteriores, cada una de las cuales tiene unas características y un sabor particular, así como una comunidad que lo sigue manteniendo vivo (Y sí, esto es cierto incluso para la versión original del juego).
Ramificaciones: Por otro lado, la creación de la licencia abierta de juegos y, más aún, sus repetidos intentos de revocación, han dado lugar a todo un ecosistema de juegos que comparten los mismos principios básicos de diseño, adaptándolos cada uno a diferentes públicos, escenarios o estilos de juego, e introduciendo cada uno diferentes variaciones e innovaciones que terminan por aportar a la discusión en general.
Alternativas: Finalmente, hay todo un subconjunto de juegos que, aunque no comparten reglas con D&D, sí son similares en su nicho narrativo de fantasía heroica, aportando diferentes mecánicas y una mirada alternativa de diseño que permite generar una experiencia similar, pero diferenciada.
Los Inclasificables
Por otro lado, hay todo un conjunto de juegos que claramente no pertenece a ninguna de las categorías ya enumeradas, generalmente porque presenta una propuesta única que desafía cualquier tipo de clasificación, o porque se encuentra en el medio de varias de las aquí esbozadas. Estos son juegos generalmente difíciles de encontrar, pero que brindan una mirada completamente diferente dentro de los juegos de rol.
Criterios de Desempate
Si has llegado hasta aquí, después de pasar por los demás criterios de tu interés, y aún tienes un puñado de juegos que te interesa, es probable que necesites algunos criterios de desempate que te ayuden a elegir el juego ideal dentro de las opciones que te quedan. A continuación te voy a dar dos criterios, uno de los cuales sea un poco más útil que el otro:
Nuevo o antiguo: Si tienes dos juegos, uno reciente y el otro más antiguo, el problema se reduce al soporte brindado y el material de apoyo que puedas encontrar. Los juegos más nuevos tienden a tener menos material ya publicado, pero más soporte de la casa matriz, que por lo general procura estar haciendo nuevos lanzamientos asociados con su juego. Para los juegos antiguos por lo general el material que ves es todo lo que hay, y no puedes esperar nuevos lanzamientos. Tampoco encontrarás mucho soporte para este juego, excepto quizás si existe alguna comunidad de fans que continúe promoviéndolo, y creando nuevo material para él.
Reseñas: Este probablemente es el mejor criterio de desempate cuando te queden pocas opciones. Hay sitios especializados dedicados a publicar reseñas de nuevos juegos de rol, que por lo general te permiten hacer una comparación informada entre ellos. En este caso, mi recomendación sería que no te quedes únicamente con un puntaje: Lee la reseña. En algunos casos, la filosofía de diseño de un juego en específico puede resonar mucho más contigo, incluso si el puntaje otorgado al final es menor.
Y eso es todo… A medida que vaya publicando los artículos que detallan y ejemplifican cada uno de los criterios aquí esbozados, los iré enlazando aquí para, con suerte, tener al final una guía completa y navegable que te permita seleccionar tu juego ideal a partir de ellos.
Hasta entonces, sigan contando historias, juntos.
Wolf